La evolución de las ideas en la económia [1]

 

 

El propósito de este documento es mostrar los cambios que tuvieron las ideas sobre  economía  entre el siglo XVIII y los comienzos del siglo XXI.  Trataré de documentar mi opinión acerca de como se  pasó de una economía cercana a la gente que buscaba resolver problemas cotidianos y reales a una economía matematizada, elegante pero alejada de la realidad y con poca capacidad de predicción. Incluiré cierta información acerca del contexto de cada etapa y de lo que considero los factores que produjeron los cambios.

 

Quizás básicamente, la economía se ocupa  de resolver tres preguntas:

1.       ¿Qué cosas producir?  ¿Qué bienes o qué servicios?

2.       ¿De qué manera producirlos, con qué tecnología,  de qué forma?

3.       ¿Cómo distribuir los bienes o los ingresos?

 

Las preguntas mencionadas reciben respuestas provenientes de teorías:

la teoría de los precios que comprende temas como los precios de los bienes a producir, los niveles de producción, el empleo, el desempleo y los salarios.

la teoría de la producción, que  estudia la manera de producir bienes,

la teoría de la distribución, que se ocupa de la distribución de la renta y  la riqueza y finalmente,

la teoría monetaria que se interesa por la cantidad de dinero, el ahorro y la inversión.

 

En el análisis económico es importante responder qué determina los precios de bienes y servicios y cómo se distribuyen los beneficios de esa actividad económica. En toda la época de referencia la dificultad mayor fue  encontrar la mejor asignación posible de recursos y una forma de distribuir el producto que deje satisfecho a un grupo mayoritario de personas.

 

Los temas mencionados tienen una concepción dinámica que se estudia en las teorías del Desarrollo Económico, las cuales incorporan  a las instituciones comprometidas en el funcionamiento económico: empresas y gobierno, el marco político y el sistema: capitalista, socialista, comunista.

 

Mi posición personal para ver el cambio que se produjo a través del tiempo en las ideas económicas es que la economía no es una ciencia exacta, como muchos suponen- o desean- ya que su grado de incertidumbre (desde el momento que los fenómenos económicos están decisivamente influidos por decisiones humanas) es tan alto como el de cualquier otra disciplina.

 

En el mismo sentido se expresa  Alfred Marshall, (Londres, 1.920) [2] -economista de Cambridge- quien dice que “la economía política estudia la humanidad en las actividades ordinarias de la vida.”

 

Las ideas económicas se dan en una época y en un lugar determinado. Por eso, para ver el cambio,  sería de utilidad  mirar algunos puntos en el tiempo.[3]

 

 

Los Puntos en el Tiempo

         

Debido a que los grandes cambios en el enfoque económico se dieron en determinados momentos de la historia, para mostrarlos, he seleccionad a los autores de mayor trascendencia que, además, tienen valor hoy en día. Esta secuencia define las ideas económicas desde el siglo XVIII hasta la época actual.

 

Los autores mencionados son: a) los fisiócratas y su  desarrollo en Francia con Francois Quesnay (1.694-1.774).  b) Adam Smith (1.723-1.790) y la Revolución Industrial en Inglaterra. c) los economistas neoclásicos (1.800-1.920) y lo matematizable, esto es lo que se puede expresar en ecuaciones matemáticas. d)  Marx, su posición rebelde (1.818-1.883 ) y su crítica al  capitalismo. e) Keynes  (1.883-1.946) y su respuesta a la Gran Depresión. f) Samuelson (1.915-2.002) y sus estadísticas y el desarrollo de los Estados Unidos. g) Milton Friedman (1.912-2.006), los monetaristas y la Escuela de Chicago h) Amartya Sen (1.934-hasta la fecha) el Economista de la India y  una nueva visión crítica y contemporánea de la economía.

 

Antecedentes

 

La  historia de la Economía permite remontarse  a épocas lejanas, a las más antiguas donde se registran  hechos económicos como por ejemplo el  intercambio. A pesar de reconocer el problema económico no se conoce una reflexión acerca de las dificultades y las propuestas para resolverlas.

 

En Grecia clásica la actividad económica mas importante era la agricultura,  la unidad de producción el grupo familiar- los ciudadanos cumplían muchas funciones, desde legisladores, soldados hasta agricultores y la mano de obra contaba con esclavos, muchas veces no más de uno ( Atenas). Al no haber salarios la discusión sobre economía era más sobre organización: economía viene de oikos- casa- y nemo, administrar. Se trataba de un tema ético, lo que se refleja en Aristó y su condena a la usura o en Platón y su deseo de eliminar la propiedad privada por no ética.

 

En Roma también la agricultura fue muy importante y la propiedad privada fue motivo de legislación especial. Quizás en este momento  capitalismo y socialismo comienzan a diferenciarse. La era cristiana renueva la crítica al interés y a la usura- concepto que venía, a su vez, de la legislación mosaica- y se proclama la igualdad (ante Dios) lo que disminuye las diferencias basadas en la propiedad. La Edad Media-Alta y Baja- registra hechos económicos pero no hay un estudio sobre los mismos (lo que no significa que no hubiese economía) y se proclama la igualdad de todos. Hasta la Edad media hay hechos económicos, pero no problemas económicos estudiados, o por lo menos publicados.

 

En la Baja Edad Media es posible encontrar comentarios sobre economía en la Summa Teológica de Santo Tomás de Aquino (1.224-1.274), una obra en la que sintetiza sus ideas sobre política, sociedad, economía, antropología y geografía. Influido por el pensamiento arábigo-aristotélico especulativo, defendió sus puntos de vista contra los averroístas racionales. En el campo económico planteó la cuestión de la equidad o justicia del precio, concepto puramente subjetivo ya que no hay argumentos económicos que lo determinen.[4]

 

En el siglo siguiente Nicola d`Oresme (1.320-1.382), obispo católico de tendencia aristotélica, preparó las bases para la matemática moderna y formuló teorías acerca de la legitimidad de los impuestos siempre que estuviese acompañados de estabilidad monetaria. Carlos V El sabio, rey de Francia, le pidió que tradujese la Etica, la Política y la Economía de Aristóteles. En 1.360 Oresme escribió De Moneta- un libro que recién se imprimió en 1.484- por lo que se lo considera el gran economista del medioevo y el primer monetarista por su énfasis en la importancia de la administración financiera en el comercio. Oresme refleja en sus escritos el surgimiento fuerte de los mercados y la importancia del dinero. Es partidario de acuñar piezas de oro y plata con tasa fijas poniendo gran énfasis en la importancia que tiene mantener su valor para la credibilidad del Príncipe, responsable de la creación de moneda.

 

Sin embargo desde el punto de vista práctico, la persistencia de la estructura feudal determinaba que, en términos últimos, fuese el señor feudal- con sus propios criterios, conveniencias o caprichos- quien decidiese acerca de la distribución de bienes y servicios.

 

Con la Edad Moderna (1.475 en adelante)  aparece el mercantilismo. Los mercados se multiplican, la clase mercantil asciende socialmente y los mercaderes tratan de evitar la competencia. Es la época de las Hansas o ligas y para tratar de organizarlas se emite  profusión de decretos, leyes específicas, se establecen  aranceles aduaneros, prohibiciones a la importación y  concesión de patentes de monopolio.

 

El  descubrimiento de América  produce una crisis en Europa, debido a las grandes cantidades de oro que llegan de las Indias y generan mayor demanda  lo que eleva el nivel de precios. Al mismo tiempo se consolidan los Estados y su poder se define. El capitalismo mercantilista da origen a la unión de varios comerciantes con intereses comunes y estas asociaciones dan nacimiento a instituciones económicas, que son las antecesoras de las empresas modernas. 

 

Los excesos del mercantilismo y la cantidad de las regulaciones económicas terminan por provocar complicaciones serias, lo que da origen a la primera obra sobre economía reconocida como tal: el libro de Adam Smith cuya primera edición se tituló The Wealth of Nations (Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones). Como antecesores de

Adam Smith, habían estado los fisiócratas franceses y que buscaban explicaciones naturales, lo cual se observa en la agricultura. El médico de Madame de Pompadour - posteriormente tambien de Luis XIV-  Francoise Quesnay (1694-1774) fue nombrado Ministro de Economía debido, probablemente, a su sentido común.  Quesnay utilizó  el Tableau Economique.  Esta es una  tabla que muestra el sistema de compra venta con sus interconexiones, donde se registran los productos que circulan del productor a los terratenientes o propietarios y de estos a los mercaderes y fabricantes. También se registra la forma en que el dinero vuelve al productor. Se refleja en la Tabla como fluyen los productos de una rama de actividad a otra y como se remuneran. El Tableau Economique es el  fundamento de la matriz insumo-producto[5], muy utilizada en la economía moderna.  Con este sistema de registro Quesnay también introdujo los cálculos económicos por primera vez.

 

Adam Smith

 

Adam Smith,  (1723- 1.790)  escocés, reconocido como el primer economista, escribió, antes de concretarse la Revolución Industrial, su libro La Riqueza de las Naciones. [6]

 

El libro es descriptivo y se refiere a la situación de toda una sociedad en un determinado momento del tiempo. Como otros hombres sobresalientes en la economía, Smith era historiador y filósofo y tenía gran preocupación por el bienestar de la gente y el de las naciones. Era un personaje agradable y muy sociable [7]. Sus escritos proponen soluciones a problemas de carácter universal. Inicialmente profesor de historia y de Lógica, era un individuo cercano a los habitantes del lugar donde vivía y sensible a sus problemas.

Se desempeñó como profesor universitario y en 1.763 se convirtió en tutor del duque de Buccleauch y lo acompañó en sus viajes por el continente europeo. De la mano de David Hume, su amigo, entra en los ambientes más distinguidos de Londres,  visitó en Ginebra a Voltaire y en Francia a Quesnay y Tourgot. Sus viajes por Europa y su contacto con pensadores de la época fueron de gran ayuda en su intento de comprender ampliamente los fenómenos económicos

 

En su investigación Adam Smith se ocupa de varios temas como:

1.       La naturaleza de la economía y las características del mundo económico

2.       La forma como se determinan los precios y se distribuyen los salarios, beneficios y rentas. La teoría del Valor Trabajo.

3.       La necesidad de Políticas de Estado para promover el desarrollo económico: recomienda  el comercio libre y la disminución de restricciones, por lo que lo llaman el apóstol del Liberalismo.

4.       La recomendación de cuidado en el  gasto de particulares y el Estado

 

Además de su aporte integral a la concepción económica Smith realizó una defensa importante a favor del libre cambio y una crítica al sistema mercantil de la época. Su gran contribución reside en anticiparse a los resultados de la revolución industrial, describir el sistema económico y formular un modelo de organización. Uno de sus conceptos más conocidos es “la mano invisible” donde anticipa que cada persona busca su propio bienestar pero una mano invisible logra que el bienestar llegue a toda la comunidad.

 

Otros clásicos [8]

 

En varios lugares de Europa aparecieron otros pensadores clásicos,  pero primordialmente en Inglaterra debido a que  Gran Bretaña fue la potencia económica durante el siglo XIX y la economía fue una disciplina británica.  Casi todos los neoclásicos perfeccionan lo expuesto por Adam Smith y agregan puntos novedosos como fueron  Robert Malthus, (1.766-1.834) con sus estudios de población y anticipos de la demografía  y David Ricardo (1767-1834)[9] con su Teoría de la Utilidad.

 

Fiedrich List, en Alemania,  aporta políticas liberales de intercambio para etapas iniciales de un país o economías maduras; en  Francia Jean Baptiste Say presenta su teoría: la oferta genera su propia demanda, con lo cual el equilibrio económico es un resultado automático.  Charles de Sismondi define las clases sociales y las agrupa en ricos y pobres, capitalistas y obreros.

 

Los neoclásicos  del Siglo  XIX

 

Este grupo de Economistas cambia el enfoque original sobre la formación de precios desde el coste y la oferta, por la consideración de que son  el  deseo y la demanda los determinantes del precio y de los bienes de producción. Ya no alcanza con la diferencia entre el valor de uso y el valor de cambio: aparece el concepto de utilidad, y la expresión de la utilidad marginal. Esto es, la utilidad que genera la última unidad consumida por una persona. También aparecen conceptos análogos respecto al costo, el costo total y el costo marginal. Dentro de estas reflexiones surgen las curvas de oferta y demanda, clásicas en las expresiones económicas.

 

Los denominados neoclásicos,- Jevons(1835-1882), Walras (1801-1866 ) y Karl Mengel  (1840-1921) en Austria,- se ocupan de unidades individuales. En la historia de las ideas económicas esto se presenta como un cambio de la Macroeconomía a la Microeconomía y en este nivel  se estudian las  organizaciones cuya expresión moderna son las empresas.

 

Dentro de la Economía Neoclásica el problema de precios se resuelve pagando la contribución marginal a los factores de producción, razonamiento válido para el salario y el interés. La contribución marginal es lo que aporta a la producción total el último factor que se utiliza y parece razonable que se le pague de acuerdo con lo que contribuye al producto. La remuneración al trabajo, por ejemplo el salario, será igual a su contribución marginal . La única falla del mercado estaría, para este modelo, en el monopolio, especialmente por parte de los sindicatos que alteran el funcionamiento natural del mercado. En el mundo real de la época neoclásica van apareciendo grandes diferencias en los salarios que ganan diferentes personas y en el resultado económico, cuya distribución no parece del todo razonable.

 

Es aquí donde a mediados del siglo XIX,  aparece la tendencia a utilizar modelos matemáticos, reduciendo la realidad a pocas variables, aquellas que se pueden representar mediante ecuaciones matemáticas, para tener la capacidad – aparente-  de obtener soluciones exactas que le daban el carácter de científico al análisis económico, según la concepción de lo científico en la época.

 

Jevons, [10] el economista neoclásico inglés, que quería equiparar la economía a las ciencias naturales con la metodología de ese momento, declaró: “la economía si ha de ser una ciencia, deberá ser una ciencia matemática. Los valores morales deben excluirse de una ciencia matemática “.

 

Alfred Marshall  (1842-1924)

 

Continuando el pensamiento de los neoclásicos, en especial de Jevons, Marshall presenta el análisis de la situación del consumidor y de la empresa vistos como unidades que buscan maximizar la utilidad o  los beneficios económicos, lo cual se puede expresar en ecuaciones y sus funciones derivadas.  Esto lo hace condicionado fuertemente por el peso de Newton quien en 1.787 había expuesto en sus Principia las bases del cálculo diferencial. Para los economistas la incorporación del cálculo diferencial representa un enorme progreso ya que alienta la inclusión de la economía dentro de los lineamientos de la ciencia de la época.

 

Durante este período se observa que la neutralidad y la adhesión a las matemáticas legitiman la validez científica,  por contraposición a las preocupaciones sociales. “El economista profesional no se ocupa de la justicia, ni de la benignidad de la economía clásica, pues ello va contra la motivación científica. “ [11]

 

Para esta posición neutral “científica” ya no cabe el interés por la injusticia o por el fracaso social del sistema y mucho menos corresponde formular juicios cualitativos sobre la actividad económica o prescribir medidas para su mejoramiento.  Es en este clima de rigor científico y de creencia firme en la capacidad de la economía de hacer predicciones certeras que se produce la rebelión.

 

Marx o la  rebelión

 

Karl Marx  (1818-1883) transcurrió su infancia y su juventud dentro de un grupo muy distinguido de la sociedad por lo que gozó de comodidades poco frecuentes en la época. El filósofo Hegel, tuvo gran influencia en él y le transmitió los conceptos de cambio y de transformación permanente; en consecuencia, el equilibrio no es el resultado seguro de un sistema económico, sino un punto dentro de un proceso de transformación.

 

Keynes coincide en esta postura de Hegel y Marx aunque para Marx el cambio tiene que ser revolucionario. A los 31 años se refugió en Londres, después de ser expulsado de Alemania, Francia y  Bélgica donde debió quedarse por no tener dinero para emigrar a Estados Unidos.

En 1848 publicó con Friedrich Engels  (1.820-1.895) el Manifest der kommunistischen Partei (conocido como el manifiesto comunista). Engels  preparó el primer volumen de  Das Capital (El Capital), que se publicó en 1.867[12],  y también fue Engels quien dio a la prensa los dos volúmenes siguientes, después de la muerte de Marx.

 

Marx fue buen historiador y destacó como la economía funciona en un contexto donde las relaciones de poder son determinantes y es imposible ignorarlas. En particular en el caso de los trabajadores, el patrón es quien tiene el poder y la decisión sobre los salarios a pagar. La situación de la clase trabajadora y las grandes diferencias entre los salarios dan evidencia de la desigual distribución de ingresos y el efecto que tienen en el funcionamiento económico.

 

La observación de que el aporte que hacían los trabajadores a la producción, su contribución marginal, era diferente a lo que le pagan,  lo lleva a  expresar su teoría de la apropiación de la plusvalía del trabajo por parte del capitalista o dueño de la fábrica. Este es el aspecto mas citado de Marx, ya que critica la apropiación que hace el patrón sobre el salario que le corresponde al trabajador- pagando menos que su aporte-, señalando la injusticia del sistema.

 

Marx registra la sensibilidad del  sistema económico lo cual lo llevará ineludiblemente a  situaciones de  crisis y desempleo, conceptos ausentes dentro de los economistas clásicos. También vuelve sobre el tema de los riesgos que tiene para la economía el monopolio, por las ventajas que otorga a algunos y el desequilibrio que genera en el modelo económico.                             

 

Marx en ese momento desconoce las posibilidades de reforma del sistema capitalista, la fortaleza y reconocimiento que tuvieron los sindicatos, unos años después.

 

Algunos hechos que mejorarán la capacidad del modelo clásico habrán de contradecir a Marx:

a) el estado de bienestar

b) el impulso dado a la educación del pueblo

c) la abolición del trabajo infantil

d) el tratamiento keynesiano a la crisis capitalista y la explicación de varios de los mecanismos que superan las fallas del sistema.

 

Si bien las críticas de Marx parecen relativamente válidas están hechas desde una posición que es contradictoria con su misma creencia en sistemas dinámicos por lo que deja de lado la posibilidad de reformas al modelo capitalista. Curiosamente Marx formado por Hegel en la teoría del cambio cristaliza una posición, ya que solo haciéndola así,  puede formular una crítica tan tajante.  Por otro lado, a pesar de ser contemporáneo, Marx ignoró a Prudhon y no pudo prever la fortaleza y el reconocimiento que habría de tener los sindicatos unos años más tarde.

 

Distintos ejemplos comprueban lo anterior. Entre 1.884 y 1.887 el Reichstag adoptó un conjunto de leyes que otorgaban una protección elemental bajo la forma de seguros en previsión de accidentes, enfermedades, ancianidad e invalidez, después del pedido de Bismark para mitigar las crueldades del capitalismo. De manera similar se avanzó en Austria, Hungría y otros países europeos. Una etapa de mayor alcance se produjo 25 años después en Gran Bretaña. En 1.911, se organizaron seguros oficiales de enfermedad e invalidez y de desempleo. Lloyd George [13] En estados Unidos hacia 1.935 y como respuesta a la gran depresión, es conocido el economista John R. Commons, de la Universidad de Wisconsin, que para la teoría del bienestar es una una figura equivalente a Bismark o a Lloyd George.

 

El Modelo de Bismark y el Estado de Bienestar son una parte integrante del capitalismo y de la vida económica moderna, aspectos que parecían imposibles en la mirada de Marx.

 

Los cambios en el modelo capitalista posteriores a Marx no pudieron evitar la depresión de 1.929. En la gran depresión aparecieron fenómenos muy fuertes de  baja de precios, desempleo y estancamiento de la economía. Los más afectados fueron las personas mayores, los niños y  los enfermos. Como sucede siempre ante fenómenos importantes, se formularon diversas teorías para explicar la depresión pero la única que hoy parece válida llegó de John Maynard Keynes.

 

John Maynard Keynes 

 

Keynes (1.883-1.946)  fue alumno de Eton y de Cambridge. Su padre era profesor universitario, su madre era la alcaldesa de Cambridge. Fueron sus compañeros de estudio  Lytton Strachey y Leonard Woolf. Con Virginia Woolf y Vanessa Bell integraron el grupo de Bloomsbury, un grupo típico del Londres SWI- la zona más aristocrática- que fue la avanzada en la demolición de las pacatas costumbres victorianas.

 

El grupo -al cual también pertenecía Bertrand Russel-, tenía una comprensiva irreverencia hacia todo tipo de falsedades. Strachey revolucionó la biografía- hasta ese momento dedicada a la mera alabanza- por la información veraz y su libro Prominent Victorians mostró muchos personajes- la reina Victoria incluida- con su discutible naturaleza humana. No es de extrañar que Keynes tratara de decir la verdad sobre la economía y de dimitificar viejos prejuicios.

 

Buen escritor, profesor universitario, funcionario público, empleado de la Oficina de la India, Presidente de una empresa de seguros, Director de becas del Kings College (Cambridge), protector del arte, especulador en la Bolsa, Miembro del Gobierno Inglés y  Asesor internacional, Keynes tenía una personalidad multifacética y amplia y su mirada- especialmente sobre la economía- era superadora en todo sentido. Tenía una visión   realista de los  modelos agregados, esto es los que contemplan el producto total de la economía del país, donde en ocasiones el producto total es superior a lo que los consumidores pueden consumir y ahorrar. Hay una demanda insuficiente lo cual refleja una situación de desequilibrio. El estado puede compensar la falta de demanda con gastos inteligentes. La novedad de Keynes está en aceptar las situaciones de desequilibrio donde hay recursos que no están plenamente empleados. Para los clásicos siempre se daban situaciones de equilibrio con pleno empleo de los recursos.  Veía el mundo como un lugar donde hay incertidumbre y el hombre se comporta como un ser individual- no como un ser social- que se asusta con el manejo del dinero en situaciones como la posguerra de 1.914 y no como un ser racional que toma decisiones racionales, tema que se puede deducir de su libro Teoría Subjetiva de la Probabilidad. Keynes aporta recomendaciones para salir de la recesión que para sus predecesores eran poco ortodoxas.

 

Entre 1914 y 1918, -los años de la guerra y la post guerra- se fue haciendo cada vez más famoso por su pensamiento original. Funcionario del Tesoro y delegado de Inglaterra a la Conferencia de Paris, para asegurar la Paz Mundial, escribió -en 1919- Consecuencias Económicas de la Paz. En este libro describe la torpeza de los representantes de los diferentes países en las negociaciones de post guerra que impusieron a Alemania  reparaciones de la guerra  imposibles de pagar lo que, para Keynes,  llevaría muy pronto a una nueva guerra.

 

En 1925 Inglaterra vuelve al patrón oro [14] y Keynes mantiene duros enfrentamientos con Winston Churchill- Ministro de hacienda en ese momento - por este motivo. Se trataba del retorno de la Libra, después del deterioro experimentado durante la guerra, a su antiguo valor en metal de 123.7 granos de oro fino, y a su anterior paridad de $ 4.87 dólares estadounidenses por una libra esterlina. Esta era una medida reclamada por la tradición inglesa, [15] pero sucedía que con una libra esterlina cara, los precios, en particular del carbón, se situaban un 10% por encima del precio del mercado mundial. Para reducir la competencia tenían que bajar los precios, así que el retorno al patrón oro en 1.925, hizo lo contrario, y fue una decisión equivocada En 1930 publica el Tratado sobre el dinero y en 1.933 recomienda a Roosevelt aumentar el gasto público como un factor de reactivación de la economía en situaciones de insuficiencia de demanda privada. Hacia 1.936, después de la gran depresión sobre todo en los Estados Unidos, los problemas económicos eran muy evidentes y los modelos clásicos no ofrecían soluciones  por lo que la propuesta de Keynes era una esperanza que, finalmente, se concretó.

 

En este mismo año-1.936 - apareció La Teoría General de la Ocupación, el interés y el dinero  [16], una obra tan importante en la Historia Económica como lo había sido la Riqueza de las Naciones de Adam Smith en 1.776. En esta obra Keynes  da nuevas respuestas a los problemas de la economía. Ya no es tan importante la determinación de precios y la distribución del ingreso sino averiguar como se determinan los niveles de producción y de empleo. En realidad preocupaba la tasa de expansión reconocida ahora como la tasa de crecimiento. En la época en la que apareció el libro había equilibrio económico, pero con subempleo. Keynes advirtió que los salarios eran  insensibles a bajar de determinado nivel, con lo cual no se consiguen trabajadores por un salario menor, y que la tasa de  interés podía ser muy baja, aunque a pesar de ello las personas no se decidían a invertir. Por lo tanto la ecuación económica, esto es el equilibrio entre la demanda agregada y la oferta agregada, no se consigue de manera automática como en el modelo clásico; solo se completa con la intervención del Estado por medio del gasto público.

 

Se denominó “Revolución Keynesiana” al conjunto de temas claves  introducidos por Keynes:

 

  1. Análisis de situaciones de desequilibrio económico antes del pleno empleo pues se puede dar según Keynes, que la Economía no encuentra equilibrio a pleno empleo.

La situación de desequilibrio es aquella donde la oferta supera la demanda, habrá excedentes de producción y los precios tienden a bajar, o situaciones donde la demanda supera la oferta y habrá faltantes de producción y los precios subirán. Ante estas situaciones de desequilibrio se requiere la actuación inteligente del Estado, para estimular el gasto o para moderarlo.

  1. La evidencia que la ley de Say  no rige y puede haber escasez de la demanda.

La ley de Say, como fuera mencionada anteriormente, en su forma mas simple se enuncia así: toda oferta genera su propia demanda con lo cual se consume todo lo que se produce. De manera más general significa que los ingresos de todos los consumidores se destinan al consumo hasta que se consume todo el producto. Esta ley establece un equilibrio económico que se logra en forma espontánea. Keynes señala que no siempre tiene vigencia, depende de las circunstancias, entonces no se produce el equilibrio espontáneo. La depresión se debe a un desbalance entre oferta y demanda debido a una superproducción circunstancial. Según Say este desequilibrio debería ajustarse automáticamente ya que lo que se produce de más debe reducirse o deben salir del mercado algunos productores, es decir un sistema capitalista autorregulado, que no necesita intervención del Estado en los asuntos económicos.

  1. Keynes, por el contrario, postula la necesidad de una participación inteligente del gobierno, que debe tomar medidas para subsanar la  depresión.

 

En los países europeos se generaron diferentes movimientos. Alemania parecía comprender los conceptos keynesianos pero la presencia de Hitler no constituía un modelo a imitar. Fue muy importante el movimiento en Suecia, que se anticipó a comprender las fallas del modelo clásico. Este país experimentó  tempranamente los efectos de la depresión. Contaba con un grupo de destacados economistas que plantearon la necesidad de utilizar el presupuesto del Estado para respaldar la demanda y el empleo. Hay varias explicaciones, para ver porque no partió de Suecia la revolución económica. Algunos dicen que era un país chico con menos credibilidad que Inglaterra, o que las limitaciones del lenguaje impidieron su difusión. En todo caso la historia económica reconoce la anticipación de Suecia en la explicación de fenómenos económicos que se salen del modelo ortodoxo clásico. Se reconoce a Suecia  (1.930) y especialmente  a Estocolmo, como un lugar con antecedente de las ideas Keynesianas.

 

Las ideas de Keynes pueden sintetizarse así: los modelos económicos no son perfectos y en la economía se producen con frecuencia situaciones de desequilibrio debido al impredecible comportamiento humano. Las opciones para estabilizar estos desequilibrios deben tener en cuenta la naturaleza humana y es el Estado al que le cabe la mayor responsabilidad en esta tarea.

 

La Economía norteamericana

 

Mientras en Inglaterra y en varios países de Europa predominan las ideas keynesianas, que dan lugar a la incertidumbre propia de los asuntos humanos en la explicación de los fenómenos económicos, en los EEUU el tema es enfocado de manera diferente. En esta forma es posible observar la diferencia básica: los EEUU conservaron el modelo científico anterior a Hume, basado en la observación y la matematización, a diferencia de Europa que tuvo un modelo post Hume, en el que la observación fue restringida y la sola matematización considerada un elemento de valor relativo.

 

Los Economistas norteamericanos se fundamentaron en la gran habilidad que tenía para manejar  estadísticas. Paul Samuelson (1.915-2.002) [17] representa el paradigma de esta posición para la que medir con precisión y matematizar es sinónimo de procedimiento científico. Esta posición se mantendrá impermeable al descubrimiento hecho en 1.923 por Born y Heisenberg de que es imposible medir con precisión y de que tal aspiración es inalcanzable. Este descubrimiento- que revolucionó la física- no tuvo consecuencias para la fantasía de que es posible cuantificar y producir explicaciones precisas. Sin embargo tal postura se sostiene a contramano de la ciencia moderna, para la cual – ya desde los tiempos de Poincaré- todos los procesos están formados por variables infinitas y no es posible modificar ni siquiera  a una sola sin que la totalidad del proceso se altere. En el modelo cuantificador las variables se reducen arbitrariamente a unas pocas- a las que supone representativas- y su expresión se recorta para que entren en el modelo matemático. Considero que este modelo muestra un paso atrás en el desarrollo y tiene por objeto disminuir la incertidumbre- al menos en apariencia-. Dentro del modelo norteamericano está lo que se conoce como la Escuela de Chicago y el movimiento monetarista.

 

La Escuela de Chicago y los Monetaristas

 

En este modelo – que tuvo su máxima expresión en Chicago - las variables de los precios y de la cantidad de dinero son las mejor documentados con lo que los cambios en la economía se explican por los  cambios en el nivel de precios y a su vez estos por la cantidad de dinero. Según Milton Friedman (1.912-2.006)[18] esto se corrige reduciendo el Estado la cantidad de dinero circulante.

 

El modelo monetarista es el que prevaleció en  América Latina en la década del noventa. Se aplicó en momentos de altísima inflación. Sin embargo  el control por parte del Estado de las cantidades de dinero no solo no redujo la inflación sino que la aceleró.

 

Quizás Keynes habría dicho que la restricción del dinero produjo mucha incertidumbre en las personas que entonces decidieron gastar más ante la posibilidad de una falta total y, al aumentar la demanda, la inflación se aceleró.

 

Reflexiones

 

Como economista me pregunto, a esta altura, a qué se considera progreso en economía. La observación del proceso de cambio de modelos, y sobre todo, el gran predicamento que han adquirido los economistas norteamericanos me hace pensar que en aras de mostrar a la Economía como una ciencia del siglo XIX, con gran capacidad de ser expresada en modelos matemáticos y predicción, se la ha transformado en algo elegante que ya no puede ni explicar nada ni predecir razonablemente. Ahora tenemos una disciplina con elegantes ecuaciones que sirve para lucirse  en los congresos o en los “papers” pero que no representa ningún beneficio para la Humanidad. Estamos muy lejos de Adam Smith para quien la economía era, fundamentalmente, un acto humano sujeto a todas las alternativas humanas. Ante este panorama –bastante desolador- se han producido las llamadas escuelas modernas.

 

Corrientes modernas

 

Amartya Sen, (1.934- hasta nuestro días 2.008), economista indio, plantea con firmeza la necesidad de disminuir la desigualdad, y sostiene que para hacerlo se requieren modelos cuantitativos y cualitativos, cuyo producto final no tiene ni la elegancia ni la precisión de los modelos matemáticos monetaristas, pero que son mucho más realistas en términos de realidad humana.

 

Sen nació en Bangladesh y estudió en Calcuta donde tuvo una formación predominantemente  matemática. Continuó en  Cambridge  y allí encontró un ambiente  más abierto a una  concepción humana  de la  economía y de la vertiente social. En 1.970 publicó Collective Choice and Social Welfare.

 

Sen estudió problemas como la desigualdad, el desarrollo de medidas para mejorar la distribución de ingresos, para evitar las violaciones a la libertad y  los derechos básicos. Muchos de estos temas fueron publicados bajo el título Selección, bienestar, valores y desarrollo 1982 y 1984. En 2.008 aparece su último libro, en colaboración con Bernardo Kliksberg: “Primero la gente. Una mirada desde la ética del desarrollo a los principales problemas del mundo globalizado”.[19] La obra se centra en como articular la economía y la ética, disociadas en el abordaje económico convencional.

 

A mi juicio Sen –que tiene evidentes raíces en Keynes- trata de comprender las relaciones entre igualdad de las personas y libertad, tema, por otra parte, muy afín a su tierra natal, en la que opera el sistema de castas. Creo que es un necesario pensamiento original que abre expectativas para los economistas de avanzar  y salir de la ineficiencia en que se encuentran.

 

Conclusión

 

En sus inicios con Adam Smith y en nuestra época con Keynes la Economía aparece  como una disciplina realizada con humanismo, cercana a las necesidades de la gente e interesada en comprender los problemas económicos para aportar soluciones. Con el correr del tiempo y por la presión de los problemas, cada vez más complejos, parece suponer que debe desarrollarse como una disciplina matemática, para lo cual sigue el modelo ortodoxo de la ciencia de los siglos XVIII y XIX.  Puesto que la matematización requiere una reducción de las variables a tener en cuenta, el modelo es mas elegante pero pierde capacidad explicativa realista, es decir, conectada con la naturaleza humana de la economía. 

 

En algunos modelos – como el de los monetaristas- la realidad se reduce a dos o tres variables- Ingresos, dinero y precios- cuantificables pero con poco o ningún poder explicativo de la realidad y con incapacidad de aportar soluciones.

 

En general los economistas se han mostrado impermeables a la incorporación de ideas nuevas,

producto de miradas más amplias, que permitirían diseñar soluciones pero se debería abandonar la pretensión de exactitud. La posición de utilizar exclusivamente modelos matemáticos es ineficiente, por no aportar soluciones, pero tiene la ventaja de que se sabe como presentarla, es vieja pero conocida y si bien no sirve al utilizarla de manera excluyente, permite eludir la incertidumbre que produce toda idea nueva. Como señala Keynes en el prefacio de su libro la Teoría General.   “La nuevas ideas son claras y a veces obvias. La dificultad reside en rehuir las viejas ideas que entran rondando hasta el último pliegue del entendimiento de quienes se han educado en ellas, como la mayoría de nosotros.” [20]

 


 

[1]   Documento elaborado por Alicia Giraldo, Doctora en Ciencias Económicas, Julio de 2.008.

 

[2]   Alfred Marshall, Principles of Economics, 1920, Ed. Macmillan, octava edición, Londres, vol I, Pag I.

 

[3]   Para estudiar la historia económica parece útil recurrir a Joseph A. Shumpeter. History of Economic Análisis, 1.954 Harvard University Press. Cambridge Mass. En español Historia del análisis Económico. Traducción de Manuel Sacristán.  Ediciones Ariel, Barcelona. 1.971

[4] Santo Tomás de Aquino, Summa Theologica, cuestión 77. Cita de John Kenneth Galbraith, Economics in perspective: a critical History Historia de la Economía. Editorial Espasa, 1.994

[5] En 1.930, Wassily Leontieff, economista de Harvard trabaja la matriz insumo –producto, que son tablas con registros intersectoriales que miden la producción de la Economía y que recuerdan el Tableau economique de Quesnay.

[6] The Wealth of nations. Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones. Adam Smith, Edición de Edwin Cannan.  Traducción de Gabriel Franco1.958, Fondo de Cultura Económica, México

[7]   Fue miembro de la Royal Society de Inglaterra.

[8]  La denominación de Clásicos y Neoclásicos la inventó  Keynes, para agrupar las grandes corrientes anteriores a él.

[9]  Principios de Economía Política y Tributación. David Ricardo. Fondo de Cultura Económica, 1.959, México. Traducción de Juan Broc, Nelly Wolf y Julio Estrada.

[10]  The Theory of Political Economy, Stanley Jevons.

[11]  Historia de la Economía: John Kenneth Galbraith. Título original Economics in perspective. A critical history. Editorial Ariel. Segunda  Reimpresión Argentina 1.994. Traducción Hernán Rodríguez Campoamor.

[12]  El Capital. Crítica de la Economía Política, Fondo de Cultura Económica, 1.946 Traducción de Wenceslao Roces a la décimo séptima reimpresión, 1.982

[13] La obra principal de Pigou publicada en 1.920 fue The Economics of Welfare. La Economía del bienestar.

[14] El patrón oro, en la etapa inicial de la teoría monetaria,  significaba que el papel moneda circulante en la economía tenía en el Tesoro o en el Banco central lingotes o barras de oro por el valor del circulante y, las transacciones monetarias, tenían el respaldo del Banco Central. Posteriormente se estableció una paridad con el oro. Por ejemplo la libra esterlina con valor  en metal de 123.7 granos de oro fino.

[15]  Así lo explica Galbraith en su libro Historia de la Economía.

[16]  Teoría General de la Ocupación, el interés y el dinero. Título original: The General Theory of Employment, Interest and Money 1.936 . Traducción de Eduardo Hornedo. Fondo de Cultura Económica, México, Octava reimpresión, 1.984

[17] Economics. Paul A. Samuelson. Traducción de la decimocuarta edición en Ingles. MacGraw Hill Inc, 1.994

[18] Milton Friedman. Teoría de los Precios. Original: Price theory. A Provisional text. Chicago 1962 Traducción José Vergara. Alianza Editorial, 1.966

[19] Robert Solow llama a Sen “la conciencia moral de la profesión económica.

[20]  Prefacio, pag.11, Teoría General de la Ocupación, el interés y el dinero. Fondo de Cultura Económica, México. Traducción de Eduardo Hornedo  1.943, Mexico D.F.

 

 

 

 

 

 

 

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